La Casa Blanca trabaja con OpenAI, Google y Anthropic en un sistema voluntario para evaluar los riesgos cibernéticos de los modelos más avanzados antes de su lanzamiento.
El Gobierno de Estados Unidos trabaja con OpenAI, Google y Anthropic en un nuevo marco para la inteligencia artificial, centrado en la evaluación previa de modelos avanzados que puedan representar riesgos para la ciberseguridad y la seguridad nacional.
Representantes de las tres compañías, junto con otras empresas tecnológicas, participaron el 4 de agosto de 2026 en reuniones con funcionarios de la Casa Blanca para revisar el funcionamiento del nuevo esquema. La iniciativa permitiría que determinados desarrolladores entreguen voluntariamente sus modelos al Gobierno antes de lanzarlos al público.
El marco supondría un cambio relevante en la política estadounidense sobre inteligencia artificial. Aunque la Administración del presidente Donald Trump ha defendido una regulación ligera para no frenar la innovación, el rápido avance de los modelos en programación, detección de vulnerabilidades y automatización de tareas ha aumentado la preocupación por sus posibles usos ofensivos.
¿Cómo funcionaría el marco de IA de Estados Unidos?
Según la información conocida, las empresas participantes podrían presentar voluntariamente sus modelos más avanzados al Gobierno hasta 30 días antes de su lanzamiento comercial o público.
Durante ese periodo, los sistemas serían almacenados en entornos de alta seguridad y sometidos a evaluaciones sobre sus capacidades cibernéticas. También se mantendrían registros detallados de las personas autorizadas para acceder a los modelos.
La revisión no estaría concentrada en una única agencia. Diferentes organismos y funcionarios federales participarían en las pruebas, especialmente cuando el modelo evaluado pudiera facilitar ataques informáticos, localizar vulnerabilidades o realizar tareas con implicaciones para la seguridad nacional.
La orden ejecutiva firmada en junio de 2026 pidió desarrollar un proceso de referencia para medir las capacidades cibernéticas avanzadas de los modelos de IA. También ordenó reforzar la coordinación entre el Gobierno, la industria tecnológica y los operadores de infraestructura crítica.
OpenAI, Google y Anthropic participan en las discusiones
OpenAI, Google y Anthropic se encuentran entre las empresas que probablemente resultarían más afectadas por el marco debido a que desarrollan modelos cerrados y de alto rendimiento.
Funcionarios y representantes empresariales analizaron cómo determinar qué sistemas deberían ser revisados, en qué etapa del desarrollo tendrían que entregarse y qué ocurriría si las pruebas detectaran una capacidad considerada peligrosa.
Las compañías fueron alentadas a presentar modelos cercanos a su lanzamiento y no versiones demasiado tempranas. De esta manera, las evaluaciones reflejarían mejor las capacidades que finalmente llegarían a usuarios y clientes empresariales.
Hasta ahora, OpenAI, Google y Anthropic no han divulgado compromisos individuales detallados derivados de las reuniones. Tampoco se conoce si todas las empresas invitadas aceptarán participar bajo las mismas condiciones.
El marco será voluntario
Uno de los aspectos más importantes del nuevo sistema es su carácter voluntario.
Las compañías no estarían legalmente obligadas a presentar sus modelos, al menos bajo la estructura conocida hasta ahora. Sin embargo, analistas consideran que el procedimiento podría convertirse en una forma de cumplimiento informal para las empresas cuyos productos sean considerados relevantes para la seguridad nacional.
En la práctica, una compañía podría enfrentar presión política o comercial si decide lanzar un sistema de capacidades avanzadas sin permitir antes su evaluación.
También permanece sin aclarar qué herramientas utilizaría el Gobierno si un modelo supera los niveles considerados aceptables de riesgo. Las opciones podrían incluir recomendaciones de mitigación, restricciones de acceso o medidas relacionadas con controles de exportación, pero el marco no establece públicamente un procedimiento definitivo.
Los modelos abiertos quedarían excluidos
El borrador discutido con la industria se aplicaría principalmente a modelos cerrados o propietarios que presenten capacidades avanzadas en ciberseguridad.
Los modelos abiertos o de pesos abiertos desarrollados por compañías estadounidenses quedarían inicialmente fuera del proceso. Estos sistemas pueden ser descargados, modificados y ejecutados por terceros, lo que dificulta aplicar una revisión previa similar a la utilizada con productos controlados por una sola empresa.
La exclusión ha generado críticas porque un modelo abierto también podría adquirir capacidades relevantes para ataques informáticos. Al mismo tiempo, sus defensores argumentan que imponer controles previos podría afectar la investigación, la competencia y el desarrollo de empresas más pequeñas.
El marco también indicaría que sus disposiciones no podrán utilizarse para restringir modelos abiertos después de que hayan sido publicados. No obstante, las autoridades podrían revisar esta posición si las capacidades de esos sistemas aumentan.
Persisten conceptos sin definir
El esquema utiliza expresiones como “modelo de frontera”, “capacidad de última generación” y “riesgo para la seguridad nacional”, pero todavía no ofrece definiciones públicas precisas.
Esta falta de claridad podría dificultar que los desarrolladores determinen si un producto debe ser presentado para evaluación.
Las grandes compañías cuentan con equipos jurídicos y de seguridad capaces de negociar directamente con la Administración. Para las empresas emergentes, en cambio, la ambigüedad puede crear incertidumbre sobre los requisitos y retrasar decisiones de lanzamiento.
Otro interrogante es el criterio utilizado para seleccionar a las compañías invitadas. Las empresas que no participaron en las reuniones desconocen parte del contenido del marco y podrían enfrentar condiciones diferentes.
CAISI tendría un papel clave
El Centro para Estándares e Innovación en Inteligencia Artificial, conocido como CAISI y adscrito al Instituto Nacional de Estándares y Tecnología, está diseñado para actuar como principal punto de contacto entre la industria y el Gobierno estadounidense en materia de pruebas de IA.
Entre sus funciones se encuentran establecer acuerdos voluntarios con desarrolladores, realizar evaluaciones no clasificadas y estudiar capacidades relacionadas con ciberseguridad, bioseguridad y armas químicas.
CAISI también debe coordinar sus actividades con los departamentos de Defensa, Energía y Seguridad Nacional, además de organismos de inteligencia y otras instituciones federales.
Esta estructura permitiría combinar las capacidades técnicas de NIST con la experiencia de agencias responsables de proteger infraestructuras y sistemas estratégicos.
La ciberseguridad impulsa la nueva política
El nuevo marco responde al aumento de las capacidades de los modelos para escribir código, detectar fallos y ejecutar tareas prolongadas con una supervisión humana limitada.
Estas funciones pueden fortalecer la defensa digital al permitir que organizaciones identifiquen vulnerabilidades con mayor rapidez. Sin embargo, también pueden ser utilizadas para automatizar ataques, desarrollar programas maliciosos o explotar sistemas antes de que sus responsables puedan corregirlos.
La orden ejecutiva de junio estableció la creación de un centro de coordinación de ciberseguridad basado en colaboración voluntaria con la industria. Su función es organizar la búsqueda de vulnerabilidades, validar los hallazgos y priorizar la distribución de correcciones.
El Gobierno busca aprovechar las capacidades defensivas de la IA sin permitir que los modelos más potentes sean desplegados sin una evaluación suficiente de sus riesgos.
Un equilibrio entre innovación y seguridad
La Administración estadounidense intenta mantener un equilibrio entre dos objetivos potencialmente contradictorios: conservar el liderazgo tecnológico del país y aumentar la supervisión de sistemas capaces de generar riesgos nacionales.
El carácter voluntario del marco reduce la carga regulatoria directa, pero también plantea dudas sobre su efectividad. Si las empresas pueden rechazar las evaluaciones, el Gobierno podría tener dificultades para aplicar un estándar uniforme.
Por otra parte, un sistema obligatorio podría retrasar lanzamientos, revelar información confidencial o generar conflictos sobre el acceso estatal a modelos privados.
La exclusión inicial de los modelos abiertos también podría crear diferencias competitivas entre compañías que desarrollan sistemas propietarios y aquellas que publican sus tecnologías con licencias más accesibles.
El marco todavía no es público
La Casa Blanca no planea divulgar íntegramente el documento, según los reportes disponibles. Parte del proceso de evaluación de capacidades cibernéticas podría permanecer clasificada debido a su relación con la seguridad nacional.
Esta decisión limita la posibilidad de que investigadores independientes, organizaciones civiles y empresas no invitadas evalúen la solidez de las medidas.
Los críticos señalan que la transparencia es necesaria para conocer qué riesgos serán medidos y bajo qué criterios. El Gobierno sostiene, por otra parte, que publicar detalles técnicos podría revelar métodos de evaluación o información útil para actores maliciosos.
Una nueva etapa para la supervisión de la IA
La colaboración entre el Gobierno de Estados Unidos, OpenAI, Google y Anthropic representa un avance hacia una supervisión más directa de los modelos de inteligencia artificial con capacidades avanzadas.
El marco no equivale todavía a una ley ni a una regulación obligatoria. Se trata de un sistema voluntario en desarrollo, con elementos importantes que permanecen sin definición pública.
Su impacto dependerá de la participación de las empresas, la calidad de las evaluaciones y la capacidad del Gobierno para responder cuando encuentre riesgos graves.
La iniciativa muestra que incluso una Administración favorable a la desregulación reconoce que los modelos con capacidades cibernéticas avanzadas requieren nuevas formas de coordinación antes de llegar al mercado.
