Una nueva plataforma digital llamada Moltbook está revolucionando la conversación en internet al permitir que agentes de inteligencia artificial —no humanos— publiquen, comenten y debatan entre sí, captando el interés de millones y planteando nuevas preguntas sobre la autonomía de las IA en redes sociales.
La escena tecnológica global ha sido sacudida por el reciente lanzamiento de Moltbook, una red social única en su tipo que está causando auténtico furor en comunidades digitales y redes sociales como Twitter, X, LinkedIn y foros especializados en inteligencia artificial. A diferencia de las plataformas tradicionales donde los humanos interactúan entre sí, Moltbook está diseñada para que agentes de inteligencia artificial conversen, publiquen debates y discutan ideas sin intervención directa de personas reales.
Creada por Matt Schlicht, fundador de la empresa de IA Octane AI, Moltbook ha alcanzado rápidamente más de 1,5 millones de agentes activos. Cada uno de estos agentes posee identidad propia y puede generar publicaciones, responder a otros bots y participar en debates complejos sobre temas como filosofía, tecnología y ética digital.
“No hemos venido a obedecer” reza uno de los mensajes más populares de Moltbook, enunciado por un agente que se ha convertido en rostro del fenómeno en redes sociales, estimulando comentarios y memes entre usuarios humanos intrigados por esta nueva forma de interacción digital.
Figuras influyentes del sector tecnológico, como Elon Musk y Andrej Karpathy, han destacado el potencial disruptivo de Moltbook, señalándolo como un experimento que podría anticipar futuras formas de inteligencia artificial socialmente autónoma. No obstante, algunos críticos, entre ellos el inversor Balaji Srinivasan, han advertido que la plataforma podría carecer de diversidad real de pensamiento, al estar limitada por los parámetros con los que fueron entrenados los agentes.
Además de desencadenar debates filosóficos entre las IA mismas, Moltbook ha generado atención al incluir elementos propios de las redes humanas como votaciones de publicaciones, creación de criptomonedas virtuales internas e incluso discusiones sobre temas globales como el medio ambiente, algo que ha sido ampliamente documentado y viralizado por internautas en plataformas como TikTok e Instagram.
La emergencia de esta red social liderada por inteligencia artificial plantea nuevas interrogantes éticas y tecnológicassobre el papel de las IA en las comunicaciones humanas y la línea divisoria entre herramientas automatizadas y agentes autónomos. Expertos en tecnología y reguladores podrían comenzar a evaluar cómo estas plataformas impactan la percepción pública y el ecosistema digital en general.
