El vuelo 13 fue detenido automáticamente en el último instante, después de que varios motores Raptor del propulsor Super Heavy no arrancaran correctamente.
SpaceX abortó el lanzamiento del vuelo 13 de Starship cuando la cuenta regresiva llegó prácticamente a cero en Starbase, Texas. La maniobra fue interrumpida después del inicio de la secuencia de encendido, al detectarse que varios motores del propulsor Super Heavy no habían arrancado como estaba previsto.
El sistema automático apagó los motores que sí habían comenzado a funcionar y mantuvo el vehículo asegurado en la plataforma. El incidente no dejó heridos ni daños importantes reportados y la nave no llegó a despegar. Se trataba del segundo vuelo previsto para la configuración Starship V3, la generación más reciente y potente del sistema desarrollado por SpaceX.
Varios motores no completaron el encendido
El vuelo estaba programado para comenzar el 16 de julio de 2026, con una ventana que se abría a las 5:45 p. m., hora central de Estados Unidos. Tras cargar los propelentes criogénicos y completar las verificaciones previas, los 33 motores Raptor 3 del Super Heavy iniciaron su secuencia de arranque.
Sin embargo, cuatro motores no alcanzaron las condiciones necesarias para el despegue, según la información difundida después del intento. La anomalía activó el sistema automático de aborto antes de que el cohete fuera liberado de la torre. SpaceX prevé sustituir al menos dos motores y revisar el conjunto de propulsión antes de volver a intentarlo.
La página oficial de la misión señala que el vuelo 13 podría realizarse a comienzos de la próxima semana, aunque SpaceX todavía no ha establecido públicamente una nueva fecha definitiva.
Un aborto que evitó un incidente mayor
Aunque la cancelación supone un nuevo retraso para el programa, el apagado automático también demostró el funcionamiento de los mecanismos diseñados para impedir el despegue cuando la configuración de los motores no cumple los criterios de seguridad.
Abortar la misión antes de liberar el vehículo resulta especialmente relevante en un sistema de más de 120 metros de altura que utiliza miles de toneladas de metano y oxígeno líquidos. Una salida con un número insuficiente de motores podría comprometer la trayectoria inicial y generar riesgos para la plataforma, el cohete y las zonas próximas.
El episodio fue el primer aborto de Starship registrado después de que los motores del vehículo completo comenzaran su encendido en la plataforma, de acuerdo con la cobertura de Associated Press.
¿Por qué era importante el vuelo 13 de Starship?
La misión debía probar mejoras incorporadas después del vuelo 12 y ampliar las capacidades de la arquitectura V3. SpaceX había preparado el Super Heavy Booster 20 y la etapa superior Ship 40 para realizar trayectorias suborbitales y amerizajes controlados, sin intentar recuperar ninguno de los dos vehículos.
Starship también transportaba 20 satélites Starlink V3 de demostración. El plan contemplaba desplegarlos durante el vuelo para estudiar su liberación desde la nueva nave y probar comunicaciones con unidades de la constelación que ya se encuentran en órbita.
Algunos de los satélites llevaban cámaras destinadas a observar el escudo térmico de Starship durante su regreso a la atmósfera. Estas imágenes permitirían a los ingenieros evaluar el comportamiento de las losetas protectoras frente a las temperaturas extremas de la reentrada.
El vuelo también debía continuar las pruebas del nuevo método de arranque de los motores Raptor 3. SpaceX explica que la configuración V3 incorpora un rediseño profundo de los sistemas de propulsión, depósitos con mayor volumen y modificaciones en los mecanismos de control de la nave.
Starship V3 afronta una etapa decisiva
La tercera generación de Starship debutó durante el vuelo 12, realizado en mayo de 2026. Aquella misión también sufrió una cancelación durante su primer intento, debido a problemas asociados con los sistemas terrestres de la torre. El lanzamiento se realizó posteriormente, aunque la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos exigió una investigación por los problemas registrados durante el vuelo.
La FAA cerró esa investigación antes del vuelo 13 y autorizó a SpaceX a continuar con las operaciones, siempre que cumpliera los requisitos de seguridad y de su licencia. Entre las medidas correctivas se incluyeron actualizaciones de hardware, software y configuración de los sistemas de los motores.
El nuevo aborto muestra que la secuencia de encendido sigue siendo uno de los desafíos técnicos de la arquitectura V3. A diferencia de las versiones anteriores, esta generación utiliza motores Raptor rediseñados y un procedimiento de arranque diferente, pensado para simplificar el vehículo y aumentar su capacidad.
Impacto sobre Starlink y las misiones lunares
Starship es una pieza central de los planes de crecimiento de SpaceX. Su capacidad de carga permitiría poner en órbita satélites Starlink V3 de mayor tamaño y transportar más unidades en cada misión que el Falcon 9, actualmente el principal cohete operativo de la empresa.
El programa también resulta estratégico para las misiones lunares estadounidenses. NASA desarrolla su regreso tripulado a la superficie de la Luna con proveedores comerciales de módulos de aterrizaje, entre ellos SpaceX y Blue Origin. La agencia tiene como objetivo realizar la primera misión lunar tripulada de la nueva arquitectura Artemis a comienzos de 2028.
Para cumplir esos objetivos, SpaceX todavía deberá demostrar operaciones complejas como el reabastecimiento de combustible en órbita, vuelos prolongados, reentradas controladas y una elevada frecuencia de lanzamientos.
El aborto del vuelo 13 no implica necesariamente un cambio en el calendario lunar, pero aumenta la presión para que la compañía estabilice la nueva versión del vehículo y acumule misiones satisfactorias.
Próximo intento de lanzamiento
SpaceX deberá inspeccionar el propulsor, identificar por qué algunos motores no completaron el arranque y verificar que la plataforma no sufrió daños. La compañía informó que sustituiría motores antes del siguiente intento.
La misión podría reprogramarse para comienzos de la próxima semana, pero la fecha dependerá de los resultados de las inspecciones, las reparaciones y las autorizaciones operativas. Hasta que SpaceX confirme oficialmente una nueva ventana, cualquier fecha concreta debe considerarse provisional.
